ABDOMINALES DE RIESGO

Al contrario de la idea preconcebida de que hacer los clásicos abdominales (crunches, el cien de pilates o la máquina de abdomen del gimnasio, son solo algunos ejemplos) mejoran la estética de nuestra barriguita o la salud de nuestra espalda, la certeza es que provocan todo lo contrario, ya que por un lado, someten a mucha presión intraabdominal, y por otro, posicionan nuestra columna vertebral en rangos nada propicios, por lo que lejos de fortalecer nuestra musculatura estabilizadora, la debilitan.

abdominales riesgo

Pero si hay un colectivo de personas que deben evitar al máximo este tipo de ejercicios, son las mujeres que han dado a luz (tanto de manera reciente, como si sucedió hace mucho tiempo pero su musculatura profunda y su suelo pélvico aún no se han recuperado adecuadamente).  En estos casos, los abdominales tradicionales están totalmente contraindicados, ya que empeoran muchascondiciones de partida y provocan otros problemas nuevos.

Un ejemplo de los factores que trae consigo de manera natural la gestación es la diástasis, es decir, la separación de los músculos rectos del abdomen (línea de alba). Una vez se ha dado a luz, si se realizan ejercicios de flexión de columna (abdominales) u otros que también sometan a presión intraabdominal (como saltos, carrera, sentadillas con peso o levantamientos olímpicos), no solo van a impedir que el abdomen vuelva a su estado anterior, sino que va a intensificar el problema.


DIASTASIS

A mayores, tras el parto, los problemas que pueden derivar de este mal uso del ejercicio físico son: debilidad del suelo pélvico (con su consecuente incontinencia urinaria), prolapsos, dolores de espalda, aumento del volumen del abdomen, etc.

Estas contraindicaciones en las mujeres en la etapa de posparto se pueden ampliar a otras poblaciones, como mujeres o incluso hombres con debilidad de suelo pélvico, personas con abdómenes abultados por sobrepeso, con dolores o lesiones de espalda, y aquellos que sufren algún tipo de hernia abdominal o inguinal.

En resumen, si acabas de ser madre y quieres recuperar tu figura, lo primero que tienes que tener en cuenta es que tu cuerpo necesita un tiempo para recuperarse y que todo vuelva a la normalidad, entre otras cosas para favorecer la involución uterina. Respeta un mínimo de 6 semanas en caso de parto natural y 8 semanas tras una cesárea, y tu cuerpo que es sabio se encargará de que tan solo ocupándote de tu bebé tu cuerpo vuelva poco a poco a la normalidad. Tras estas semanas es cuando puedes (y debes) comenzar un programa de recuperación posparto con hipopresivos. Este método es el más recomendado y el único que te permitirá mejorar la funcionalidad y competencia del suelo pélvico y de la musculatura abdominal; pero no olvides hacerlo con profesionales cualificados.

Si quieres más información sobre nuestros grupos de hipopresivos y de posparto ponte en contacto con los profesionales de Entrena Valladolid.

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